La catedral de sal

La catedral de sal

ZIPAQUIRÁ, COLOMBIA

A 50 kilómetros al norte de Bogotá y muy cerca de Zipaquirá, en Cundinamarca, se encuentra la única catedral de sal del mundo, convertida en una de las excursiones más populares desde la capital colombiana. Construida en un túnel de una mina de sal de 200 millones de años de antigüedad, resulta casi surrealista. Está a 190 metros bajo el suelo y la preside la mayor cruz jamás construida en una iglesia subterránea. A medida que se avanza por el camino subterráneo van apareciendo las 14 pequeñas capillas del descenso, a modo de Vía Crucis. Cada estación tiene una plataforma para arrodillarse y rezar, varias de ellas excavadas en la misma sal. Eso sí, no estaremos solos: más de tres mil feligreses acuden cada domingo para escuchar misa en esta brillante iglesia.

Zipaquirá es una ciudad de 100.000 habitantes con un atractivo barrio colonial. Cuando los españoles llegaron aquí la sal ya era un importante recurso en la zona, y actualmente las minas siguen aportando el 40 por ciento de la producción nacional. Está a unos 50 kilómetros al norte de Bogotá y es fácilmente accesible en tren o autobús. Si queremos una alternativa menos turística, a 15 kilómetros al noreste encontramos el pueblo de Nemocón, con otra mina menor (y menos transitada) que se puede visitar a diario. Lleva cuatro siglos en explotación y en su día sirvió de ayuntamiento.

La catedral de sal

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